Sueño, VFC, estrés y batería corporal: 7 semanas de datos diarios, del 6 de julio al 25 de agosto. Esto es lo que aparece cuando lo cruzo con tu calendario real — turnos, enfermedad, pruebas exigentes — en vez de mirarlo día por día, aislado.
Con 7 semanas de datos ya se puede ver algo que un día suelto nunca muestra: un ciclo que se repite en la misma frecuencia que tus turnos de 24 horas, siempre los martes.
Entre el 20 y el 24 de julio —justo cuando me avisaste que estabas con la enfermedad que te tuvo fuera— tus datos muestran el estrés más alto sostenido de todo el período (varios días seguidos en el techo de la escala) y tu batería corporal en sus valores más bajos del mes. Tu cuerpo lo registró con la misma claridad con la que tú lo sentiste.
Como médico entiendes mejor que la mayoría que esto no es una casualidad estadística: es la firma autonómica típica de un cuadro infeccioso — estrés fisiológico elevado y recuperación reducida, coherente con lo que reportaste. No es un hallazgo nuevo para ti, pero sí es la confirmación de que estas métricas, cuando las miro con contexto, dicen la verdad.
Entre el 9 y el 16 de agosto metiste tres de los esfuerzos más grandes de todo el proceso: el duatlón del Maule, el retest de desacople y el Ramp Test de bici. En esos días, tu estrés y tu batería corporal muestran picos y caídas marcadas — la misma clase de firma que vi en la ventana de enfermedad, aunque por un motivo completamente distinto y buscado a propósito.
En 7 semanas, tu VFC de fondo no muestra todavía una tendencia clara de mejora sostenida. Se mueve dentro de un rango bastante amplio (aproximadamente entre 50 y 96 ms), pero ese movimiento está dominado por el ciclo semanal de turnos y por los eventos puntuales que ya vi, más que por una progresión de base.
No te voy a vender una tendencia que los datos no muestran todavía. Con una interrupción estructural cada semana (el turno) y dos ventanas de estrés fuerte de por medio (enfermedad y cluster de pruebas), 7 semanas es poco tiempo para que una mejora de fondo se distinga del ruido normal de la VFC. Es información honesta, no una mala noticia.
A partir de ahora, el miércoles —el día después de tu turno— pasa a tratarse por defecto como día de carga baja en tu programación, en vez de decidirlo semana a semana. Ya lo venía haciendo de forma intuitiva; con 7 semanas de datos, dejó de ser una corazonada y pasó a ser una regla basada en evidencia tuya, real.
Esto es lo que hago distinto: no programo tu entrenamiento mirando solo el calendario de carreras. Lo cruzo con cómo responde tu cuerpo, semana a semana, para que el plan se ajuste a tu vida real — turnos incluidos — y no al revés.