La carrera en perspectiva
Paulina Barbosa llegó al Maratón de Santiago 2026 con una preparación que no fue perfecta. Semanas antes había cursado una neumonía, todavía había sentido ahogo corriendo y venía adaptándose a un cambio de ciudad, inicio de beca y nueva rutina. Aun así, corrió los 21K en 1:44:32, mejorando de forma clara su referencia previa de Los Ulmos (1:47:58) y ejecutando una carrera más rápida de lo proyectado.
La estrategia original estimaba una zona realista cercana a 5:05–5:02/km. La ejecución real mostró algo más potente: Paulina fue capaz de sostener una media maratón por debajo de 5:00/km promedio, sin colapsar y con un cierre claramente progresivo. Paulina no solo ejecutó bien — corrió por sobre el modelo inicial.
Qué salió bien
La disciplina previa y la adherencia al proceso fueron la base. Paulina aplicó lo trabajado con Marcelo — nutrición antes y durante la carrera, control del ritmo y gestión del cierre. El manejo del sueño también fue notable: acostarse a las 21:30 para entrenar a las 5 am, adaptando los horarios universitarios sin resignar las 7 horas de descanso. La capacidad de sostener el bloque medio sin perder estructura, y el cierre desde el km 16 donde realmente se liberó el rendimiento, confirman que la preparación llegó al día de la carrera.
Qué nos limitó
La neumonía de semanas previas fue el limitante principal de la preparación — no del día. Tres semanas antes aún había sensación de ahogo al correr, lo que generó incertidumbre real sobre cómo iba a responder el cuerpo en competencia. El estrés por el cambio de ciudad y el inicio de la beca añadió carga que no se entrena pero que consume recursos. A pesar de eso, ninguno de estos factores rompió la carrera.
La carrera por dentro
Inicio
El plan era iniciar entre 5:08–5:12/km, cuidando el costo fisiológico temprano. La ejecución fue más rápida: los primeros kilómetros se movieron entre 4:59 y 5:05/km. El desnivel negativo inicial y la energía del ambiente empujaban a salir volando — Paulina se contuvo lo suficiente. La salida fue más agresiva que el plan, pero se mantuvo dentro de un rango tolerable y no generó un quiebre posterior.
Desarrollo
Entre el km 6 y el km 14 apareció el bloque más importante de la carrera. Paulina sostuvo ritmos estables mayormente entre 5:00 y 5:08/km, con una frecuencia cardíaca que subió progresivamente pero sin descontrol. Una corredora circunstancial funcionó como pacer entre los km 12 y 15, y el apoyo de la gente en el camino sostuvo el ritmo cuando empezó a exigir más. Este tramo fue el ancla fisiológica de la carrera: sin cambios bruscos, sin pérdida de estructura.
"Lo único que pensaba era que ojalá siguiera el desnivel negativo, porque iba dándolo todo y las piernas no me iban a dar para una subida."
Paulina Barbosa · Maratón de Santiago 2026Cierre
Desde el km 16, la carrera cambió. El gel con cafeína entró, Paulina aceleró y no paró. Los parciales hablan solos — ver tabla abajo. Este cierre no fue solo emocional: fue la consecuencia de haber administrado bien el costo previo, de haber llegado con energía disponible y de ejecutar correctamente la nutrición. Llegó entera, sin calambres, con buenas sensaciones.